cuando brota dolor y decepción de tu cuerpo cansado y suspiras el último deseo dormido,
cuando imaginas que nada tiene sentido y sabes que ya no hay nadie que sostenga tu cuerpo tan herido;
es ese el momento cuando el cielo llora tus tristezas, acompaña tu dolor y comparte la desesperanza de tu alma.
Cuando hiciste camino de la mano del destino, por aquellos senderos inundados de lágrimas, creando futuros inciertos y recuerdos en otro momento, y tu cuerpo casi sin vida, húmedo de palabras del cielo, tan frías sus lágrimas que añoraban y entristecían tu alma.
Cuando esas sensaciones, como estrellas fugaces y brillantes con estelas de agua, corrían por tu cuerpo, centímetro por centímetro, suspirando con tu voz tan callada.
Entre agua, risas y silencios, tus ojos otra vez me hablaron y me contaban de la muerte y sus desiertos, angustias sin tiempo que recorren tu cuerpo, lágrimas que escapan del dolor y vuelven al cielo...
Y ten Fe. Pues cuando llegue ese día lleno de luz, y entre el cansancio sueltes esa carga, precisamente ese será el día en que el cielo devolverá una sonrisa y la lluvia será la historia de otro sufrimiento...
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