viernes, 22 de agosto de 2008

(2006)

Me duele el corazón de tanto extrañarte,
los días parecen años cada vez que recuerdo tu ausencia.
Mis manos heladas buscan refugio en las tuyas,
así como sólo tu sabes tomarlas cuando tengo frío.
Quiero tu abrazo,
quiero tus besos en mis labios.

Escucho tu voz por el teléfono
y mi alma salta de alegría.
Pero al acabar los minutos, tristeza es lo que inunda mi atmósfera, ahora sombría.
Te extraño tanto.
Quiero abrazarte y no soltar jamás tu cuerpo.
Quiero que tu regreso sea hoy, si no mañana...

Tomar con mis manos tu rostro,
marcado por el cansancio de esos días
y acurrucarme en tus brazos,
sanar con mis labios tus heridas,
entrelazar mis dedos con los tuyos
y permanecer en silencio sin murmullos ni suspiros.

Me quedo a tu lado
y sólo escucho tus latidos que armonizan bellas melodías con los míos.
Sólo quiero amarte siempre
y evitar como sea tanta distancia en un futuro...
Sólo quiero amarte siempre
y que tu aroma no abandone nunca más mi cercanía.

No hay comentarios.: