lunes, 4 de mayo de 2009

Una pequeña historia...


"¡Eres tan insoportable! Aún cuando no te lo propones" - me gritó con los ojos tan abiertos y dispuestos.
"Sí, lo sé" - respondí de manera tranquila, casi sin reconocerme en esos momentos.
Me reí... me reí a carcajadas de lo ridículos que podemos ser en momentos de tensión.
Yo lo observaba y decía para mis adentros "Pregúntale qué le pasa, aunque te responda nada".
No es que me incomode el silencio, de hecho, es la excepción a todas mis reglas. Es el único silencio que me deja tranquila y no me reprime en absoluto.

"Eres tan divertido, aún cuando no te lo propones" - le dije mirando a los ojos.
Y con ternura me devolvió una sonrisa pequeña, con uno ojo más pequeño que el otro, y conteniendo una lágrima.
"Qué voy a hacer contigo..." - dijo sin que sonara como una pregunta, sino como una resignación.
¡Ay! Si supiera te daría la receta, pero es que no tengo idea, amigo mío.



Lo extrañaba...
Jechu.-


2 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta!!!!
sinmplemente eso!!!
cuando es una experiencia de vida... simplemente gusta!!!!

te amo mi nerdi!!!

Valentina dijo...

Me gustóoooo Jechu! Muchísimo :) ¿Cómo estás? Ojalá que todo bieeeeen! Cuidate mucho!


V.